miércoles, 8 de julio de 2015

Sacrificio y humildad

“Ojalá vuelva a jugar en Atlético Tucumán, para mí sería una gran revancha”, expresa Ignacio Gómez futbolista de día y vendedor de noche.

Pide pista. El "Curi" sueña con debutar en primera y aguarda con los pies sobre la tierra. 

Ignacio Gómez tuvo varias barreras que superar en su vida. Sin embargo, hoy no se rinde y aún persigue su máximo anhelo. Tarde soleada, poco habitual en pleno invierno tucumano. En medio de cientos de personas que pasan y pasan, se encuentra Nacho, recién llegado de entrenar con San Jorge y su habitual bolso cargado de sueños al hombre para dialogar: “comencé a jugar al fútbol desde los 10 años. Nunca me olvido que me escapaba de catequesis después de que mi mamá me dejaba. Un día mi papá me llevó a Atlético Tucumán, hay tenías que pagar pero vieron que tenía buenas condiciones y me dieron una Beca”.

Para “Curi”, como lo conocen sus amigos en Barrio Municipal no todo fue color de rosas en su paso por el club de 25 de mayo y Chile: “un día jugando en las canchas de mi zona tuve la mala fortuna de quebrarme el peroné, semanas antes de empezar la pretemporada en la sexta. En ese momento sentí que perdía todo y me di cuenta que mis padres tenían razón por no hacerles caso. Deje de jugar todo el año  y cuando volví no tenía lugar me dejaron libre”.



Mientras el sol comienza a ocultarse tímidamente en el Jardín de la República y el viento se apodera del Parque 9 de Julio, Ignacio de 20 años, con mucho orgullo y la frente bien alta hace hincapié sobre su trabajo: “es difícil venir a entrenar desde lejos todos los días. Mi vieja me dio la idea de vender panchuques en mi casa y con eso me manejo para mis cosas. Tengo muchos clientes por suerte, algunos amigos me hacen el aguante y otros vecinos de apoco se enteran que vendo”, comenta el crack entre risas.

Hay quienes dicen que “los obstáculos hacen madurar, los éxitos hacen reflexionar y los fracasos hacen crecer”, por eso y por muchas más el cinco que tiene el “muni” gran admirador de Fernando Gago (Boca) pudo volver a disfrutar del verde rectángulo: “Rubén Vega me recomendó en San Jorge, primero no quería saber nada con volver a jugar y después me convencieron. El año pasado tuve un buen torneo en reserva y ahora a veces integro el banco en la Liga, Además hacemos fútbol con los chicos del Federal A”.



El día se hace noche y las luces de los autos que se encienden, al igual que los cientos de faros en el fantástico parque que tiene la provincia. Ignacio, como ya es costumbre se prepara para volver a su casa y concluir su jornada trabajando. Antes de despedirse deja unas palabras: “ojalá vuelva a jugar en Atlético Tucumán, para mí sería una gran revancha. Ahora defiendo la camiseta de San Jorge y si me toca debutar aquí bienvenido sea”. 

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